Es famoso por sus secciones de "Localización de fallas", que preparan al estudiante para situaciones reales en el laboratorio o la industria.
El es una inversión en conocimiento que sirve tanto para aprobar la asignatura de Electrónica Digital como para tener un manual de consulta técnica de por vida. Su capacidad para conectar la teoría de los años 70 con la programación de chips del siglo XXI lo mantiene como el líder indiscutible en las facultades de ingeniería.
Si decides estudiar con la 11ª edición, encontrarás una estructura lógica que va desde lo más simple a lo más complejo:
Complementa la lectura con software como Multisim o Quartus Prime para probar los ejemplos de VHDL que propone el autor.
Flip-flops, registros, contadores y máquinas de estados.
Convertidores A/D y D/A, fundamentales para entender cómo los sensores se comunican con las computadoras.